Si algo nos llamó la atención al viajar a Italia fue descubrir la verdadera salsa Carbonara. Nada de bacon, ni de nata como la conocíamos en España.

Si retrocedemos un poco en el tiempo, la historia nos cuenta que el nombre de carbonara viene del carbón, ya que los mineros que extraían este mineral en la zona de los apeninos hicieron famoso este plato. Servían la pasta recién caliente y añadían el huevo inmediatamente para que no cuajase. Además le añadían pimienta negra, para darle el toque al plato y que por su aspecto pareciera carbonizado.

La receta dio un giro años más tarde, en la Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas británicas cansadas de comer siempre huevos con bacon (de los pocos alimentos que abundaban entonces) acudieron a una casa italiana para que les prepararan un plato con estos ingredientes. Como buenos italianos lo prepararon junto a una pasta, por lo que conquistó a las tropas.

En Italia en vez de bacon lo que hacen es cocinarlo con una panceta de cerdo italiana llamada Guanciale. Es la mejilla del cerdo, al freírla en la sartén con ese toque de especias que tiene le da un sabor único. Fuera de Italia es difícil de conseguir, en España lo encontramos en algún mercado. Nosotros lo compramos por aquí en Internet. Al venderlo con 1,2 kgs da para cocinar muchos platos, lo que hacemos cuando nos llega es cortarlo en trozos de unos 200 gramos y lo congelamos. Y aunque lo podéis sustituir por bacon o panceta ibérica, ya os digo que no tiene nada que ver, nos quedamos con el guanciale al cento per cento.


Los ingredientes que usamos para 4 personas son:

200 gramos de Guanciale

400 gramos de Spaghetti

8 yemas de huevo

150 gramos de queso pecorino

Aceite virgen para freir

Pimienta negra

Sal para hervir la pasta

Y aquí os dejamos el vídeo de como lo cocinamos.


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