Si hay una ciudad que no deja indiferente a nadie esa es Bratislava. A muchos les gusta pero a otros les defrauda. Capital europea y ciudad que tiene puntos de interés, pero que tiene la mala suerte de estar en el camino de 3 ciudades imperiales que se encuentran en el Top europeo, e incluso mundial, que son Praga, Viena y Budapest. Claro, cuando uno visita a Bratislava normalmente llega de Viena que se encuentra a tan sólo 60 kilómetros, o viene de Budapest para más tarde visitar la capital austriaca. A mi sinceramente me dejó algo frío, también es verdad que el día era feo, muchas nubes y nada de sol. Nosotros veníamos desde Viena y sentimos que esta ciudad tiene su encanto pero claro, viniendo de otras grandes capitales pues se queda corta. 

Cuenta con tan sólo medio millón de habitantes, por lo que es ideal para visitar en tan sólo un día. La moneda del país es el euro y hablan el idioma eslovaco. Nosotros pudimos visitarla por libre a nuestro aire ya que teníamos bastante tiempo, pero si queréis siempre podéis animaros a hacer un free tour.

Partiendo de la estación de autobuses de Viena nos dejó el Bus en Bratislava sobre las 10 de la mañana. De la estación al centro hay una media hora caminando, mientras llegas al centro vas observando las construcciones de los edificios e intentas conectar por primera vez con la ciudad. Nuestro primer destino es el casco histórico, sin duda es realmente bonito. Como cualquier centro de ciudad europea alberga su calles peatonales, sus terrazas y tiendas.

Las famosas estatuas

Tras unas vueltecitas callejeando nos encontramos en la calle Rybárska brána con la escultura más conocida de la ciudad. Sería como la Sirenita en Copenhague o el Manneken Pis en Bruselas. Hablamos de Man at Work, el hombre trabajando, se llama Cumil y cuenta la creencia popular que si le tocas la cabeza te dará suerte en el trabajo. No sabemos si lo hará pero damos fe de que la tocamos.

¿nos dará suerte?

Hay muchas más estatuas más por la ciudad y conviene estar atentos para no perdérselas. Además del trabajador, tenemos muy cerquita al elegante Schöner Náci. Una figura de un señor saludando con el sombrero de copa, cuentan que fue un personaje real, un vagabundo que vestía de traje y tenía costumbre de saludar a las damas y regalarles flores.

Schöner Náci Bratislava
Todo un galán

En la plaza más conocida de la ciudad de la que ahora hablaremos, tenemos al soldado francés vestido de Napoleón. Bratislava fue invadida en dos ocasiones por las tropas napoleónicas. Cuenta la leyenda que representa a un soldado herido que se enamoró de una enfermera eslovaca. Por último al lado del Bar Paparazzi teníamos a un fotógrafo escondido en una esquina, el fotógrafo más fotografiado paradójicamente. Pero esa estatua la han trasladado al restaurante Ufo, por lo que nos quedamos sin verla. Hay otras estatuas más, no tan emblemáticas como estas, como son el soldado haciendo guardia o a Hans Christian Andersen.

¿Dónde está tú amor?

Plaza Hvlane Namestie

Llegamos a un lugar imprescindible en la visita, la Plaza Hvlane Namestie. Es el corazón de la ciudad, su plaza mayor donde se concentra toda la actividad y ambiente del casco histórico. Con la fuente de Maximiliano en el centro, que fue dedicada al primer emperador coronado de la ciudad, que se construyó para combatir los incendios de la ciudad. Aquí también encontramos alguna escultura conocida y por supuesto el viejo ayuntamiento, construido en el siglo XIV pero sufriendo varias reformas a lo largo de los años. En el interior encontramos el museo municipal que está dedicado a la historia de la ciudad.

Ayuntamiento viejo bratislava
Viejo Ayuntamiento

Sin apenas caminar, detrás del viejo ayuntamiento, te encuentras con el Palacio del Primado, construido a finales del siglo XVIII como residencia de invierno del arzobispo Esztergom. Una plaza muy concurrida de turistas, donde más vimos junto a la puerta de San Miguel y el castillo. Dentro hay una pequeña placita, donde podemos contemplar la estatua en una fuente de San Jorge matando al dragón.

Palacio Grassalkovich

Nos alejamos un momento del casco histórico, aunque seguimos en el centro de la ciudad. A 5´de camino encontraremos el Palacio Grassalkovich, fue construido en 1760 y es la residencia del presidente de Eslovaquia. No sabemos muy bien que evento se iba a realizar allí pero lo encontramos plagado de cámaras de televisión. Es junto al castillo el edificio más grande que visitaríamos.

Ubicada en la plaza Hodžovo námestie, cuenta con una fuente circular enfrente del palacio mientras ondean unas cuantas banderas del país y de la Unión Europea. Fue el centro musical de Eslovaquia muchos años, incluso llego a estrenar Haydn muchas de sus obras. También dirigió la orquesta en la boda de la hija de Albert de Sajonia y Maria Teresa. Como estaba muy lleno de parafernalia televisiva tan sólo lo contemplamos unos minutos, aunque se encuentra en el mismo centro no es la zona animada de las calles peatonales del casco viejo. No muy lejos de él se encuentra también el famoso casino, pero yendo con un menor y por la mañana no apetecía entrar a jugarte los cuartos. 

Palacio Grassalkovich bratislava
Palacio Grassalkovich

Puerta de San Miguel y Catedral de San Martín

Volviendo de nuevo al casco, llegamos a uno de los símbolos de la capital eslovaca que es la puerta de San Miguel, es una de las cuatro puertas que se conservan hoy en día, que servían para entrar en la zona amurallada. Es la entrada a una de las calles más animadas de la ciudad, la calle Michalska. Es una puerta-torre del siglo XIV, al que posteriormente se le añadiría un cuerpo octogonal en lo alto. Cuenta con cuatro plantas, las cuales albergan es su interior una sección del museo de la ciudad. Desde arriba se puede contemplar las vistas de la calle con sus restaurantes y tiendas. 

Al llegar a ella había mucho ambiente, muy animada en cuanto a turistas y también mucha gente local que hacían rebosar la calle, a pesar de ello se podía caminar tranquilo disfrutando de las vistas.

Puerta de San Miguel

Nos faltaba una última parada en el casco histórico y nos iríamos a coger fuerzas. La Catedral de San Martín, que se levantó en el siglo XIII. Le pasó de todo a esta catedral, un rayo en 1760 o un incendio en 1835, por el que tuvo que ser reparada. Fue construida encima de un cementerio por lo que abajo encontramos catacumbas de hasta 6 metros de profundidad.

Catedral de San Martín

Recorrido ya el centro pararíamos a comer en una terraza para más tarde subir al Castillo. Antes echamos un vistazo a la noria que gira pegada al río, su precio, 6 euros por subir nos pareció bastante caro, siendo que desde el Castillo obtendríamos las mismas o mejores vistas. Así que nos fuimos a el Slovak Restaurant, que mejor que si queríamos degustar algo local. Elegimos una tabla de carnes eslovaca para dos personas y una cerveza del país. La verdad es que ahora mismo no recuerdo cuantas carnes nos llegaron a poner, pollo, lomo, chorizo etc. montado sobre una cama de patatas fritas y verduras. Algo nos dejamos porque era enorme, en otra ocasión probaremos otro plato más tradicional.

Castillo de Bratislava

Ya una vez cogido fuerzas, nos dirigimos al Castillo de Bratislava que es sin duda es el símbolo de la ciudad. En lo alto de la colina a orillas del Danubio se alza este castillo, rodeado en parte de una muralla y con una torre en cada esquina. Podemos obtener una panorámica desde arriba de la ciudad conforme vamos subiendo y retroceder años atrás una vez cruzada la muralla. Se puede observar desde arriba aparte de una buena vista de la ciudad, el puente Ovni, que cruza el Danubio. Se le llama así por la forma que tiene la cúpula de arriba, allí es donde está el Restaurante UFO, del que antes hemos hablado, donde se encuentra la estatua del paparazzi. No fuimos, ya que hay que hacer reserva, o pagar el ascensor para subir arriba y ver las vistas.

Ovni sobre el puente

En el siglo X fue construido el primer castillo por los bávaros, para más tarde en el siguiente siglo ser destrozado por los húngaros. Se remodeló en varias ocasiones debido a los constantes ataques, pero no fue hasta el siglo XVIII cuando el castillo adquiere la forma que hoy observamos. En 1811 un incendio arrasó con él surgiendo un abandono y no fue hasta 1950 cuando comenzaron las obras de rehabilitación. Ahora dentro del castillo cuenta el Museo Nacional Eslovaco. Apenas hay 15’ caminando desde el centro y la subida no es muy dura, unas cuantas fotos panorámicas de la ciudad y un paseo por los jardines que cuenta para disponernos a volver hacia la estación.

Caastillo de bratislava
Castillo de Bratislava

Iglesia Azul

Como última visita nos dirigimos a la Iglesia Azul. A pesar de que por el centro hay muchas iglesias ninguna se puede comprar a esta. Se encuentra a unos 10’ del casco histórico, por eso hay gente que visita Bratislava y curiosamente no la ve. A nosotros camino a la estación de autobuses nos caía de paso, pero aunque no este marcada cerca de tu camino te recomiendo que pases a verla de cerca.

Iglesia azul Bratislava
Iglesia azul

Es una iglesia católica, construida en el siglo XX. En principio se construyó como capilla del instituto que está al lado de la iglesia, pero a día de hoy está independientemente de él. Es la iglesia más solicitada por las parejas que quieren contraer matrimonio, aparte de la fachada también su interior es de color azul. No tiene horario de visitas y hay que entrar a ella en horarios de misa, así que cuando pasamos que era un día entre semana y las 5 de la tarde la encontramos cerrada, quizás para otra ocasión, pero no en matrimonio ya que como hemos dicho la lista de espera es muy amplia.

Ya terminadas las vistas de la Iglesia azul nos dirigimos a la estación de autobuses para volver a Viena. Las sensaciones fueron que no nos pareció fea Bratislava, el día no acompañó, ya veis todas las fotos oscuras con un día muy feucho. Pero quizá me esperaba más, igual visitar en el mismo viaje Viena y Budapest tuvo mucho que ver e igual habría que dejarla para un fin de semana, aunque no haya muchos vuelos directos allí el aeropuerto de Viena está a escasos 45´.

Bus Station Bratislava
Estación de bus

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