Un plan improvisado que se me ocurrió fue hacer una visita a este nuevo parque. En la olvidada provincia de Teruel, se encuentra La Maleza, un parque faunístico con animales en semi libertad. Se encuentra en la pequeña localidad de Tramacastilla de tan sólo 108 habitantes. Un proyecto que abrió sus puertas hace muy poco tiempo. Así que la mucha gente que adoramos la Sierra de Albarracín, esperamos que sea un salto para el turismo de la zona. 

Se encuentra a 2 horas de Zaragoza que es de donde partimos, 45 minutos de la ciudad de Teruel, 2 horas y cuarto desde Valencia. Como plan idóneo de fin de semana por la zona, Albarracín se encuentra a 15 kilómetros tan sólo. El precio de la entrada son 15 euros la entrada adulta y 12 la infantil (hasta 17 años), los menores de 4 años no pagan.

Un pequeño resumen del parque es que tiene 23 hectáreas de terreno y cuenta con diferentes tipos de animales. Todos han nacido en cautividad, de centros de recuperación o rescatados de unas malas condiciones. De momento no hay muchas especies, pero como todo proyecto, van creciendo y poco a poco. No cuentan con bar (no sé si en futuro lo tendrán), pero si que tienen mesas habilitadas para comer y poder pasar allí más tiempo. Para más información os dejo la web del parque.

Madrugamos el sábado un poquito y a las 8 de la mañana nos pusimos en camino. Viajé con mi hijo Miguel de 14 años y mi sobrina Aroa de 6. El camino antes de llegar es bastante cómodo, el tramo de carretera es de unos 40 kilómetros, y el resto es todo autovía. 

Al llegar hay un pequeño grupo que está antes que nosotros, un trabajador nos da una pequeña charla, tipos de animales, horarios de actividades o cuanto cuesta realizar las dos rutas que hay marcadas en el parque. Son 2, la corta de 1h30 y la larga de 2h30, esta última mucha parte del camino compartiendo senda con la corta.

Mi opinión es que es algo exagerado lo que marca, ya que con dos niños, y uno de ellos pequeño. Con la ruta corta no llegaríamos a la hora. Y eso que las paradas fueron largas.

Nos comentan que hay 2 actividades seguidas, dan de comer a los lobos y después a los zorros. Por lo que comentan, si no se dejan ver estos animales cuando pasemos en nuestra ruta, a esas horas los veremos de más cerca.

Plano La Maleza

Entramos al parque y empezamos por la ruta corta, y tenemos a un hurón como primera visita. El pobre descansa y duerme así que seguimos adelante. Pasamos por la zona de los lobos y no vemos nada, están en una zona de libertad muy grande y con muchos árboles, por lo que a pesar de estar un rato nos vamos al siguiente. Total, de aquí a unas horas los veremos cuando les den de comer. 

Seguimos y aunque a la izquierda teníamos la granja decido que vayamos más tarde, ya que sabía que Aroa estaría allí bastante tiempo. Hay una pequeña montañita y gran terreno donde habitan las cabras montesas. Tampoco se dejaban ver, pero disfrutando del paisaje y calmados aparecieron 2 más tarde. Siempre me he preguntado que con esas pezuñas como pueden trepar tanto.

La siguiente parada son una pareja de jabalíes, la mar de simpáticos. No hacían más que perseguirte (aunque había una valla de separación) por si caía alguna “sorpresa”. Nos recomendaron que no lo hiciéramos, así que los disfrutamos de cerca y observamos como con el hocico rastreaban la tierra, buscando su aperitivo en el vermut.

Después tenemos dos zonas, una cerrada, con ciervos descansando, increíble la cornamenta del macho, y luego otra abierta. Allí están los gamos, pero al acercarnos a hacer fotos se asustaban y salían en otra dirección, pero los tuvimos muy cerquita. Seguimos por un camino con un puente y magníficas vistas y vemos que ya hemos acabado la ruta corta. Habrán sido 45 minutos sin contar la granja.

Gamo La Maleza
El gran gamo macho

Así que nos dirigimos a ella, aquí sabía que era el plato estrella. Animales sueltos, excepto dos burritos que habían sido maltratados. Por miedo a los humanos si que los tienen separados por una valla, pero con mucho terreno para tener la libertad que no han tenido en si vida. En la zona libre hay de todo, cabritas, pavos, gallinas o un burrito la mar de cariñoso. Hice de experto granjero y arranque unos hierbajos que había afuera. Entonces las cabritas se me lanzaron, subiéndose por las piernas, Miguel le cogió el gusto enseguida pero Aroa se asustó al principio, como muchos niños que llegaron con miedo. Pero en un rato se les pasa y luego no quieren salir de allí. Tanto que casi se nos pasa la hora para acudir a ver a los lobos.

Granja La Maleza
Alguno está como una cabra

Menos mal que estaban al lado, al llegar vemos que habrá unas 50 personas esperando. Llegaron más tarde dos trabajadores del parque y mientras uno silbaba aparecieron los 3 lobos que allí habitan. Mientras lanzaba trozos de carne cruda nos relató historias de este animal, del peligro que corre en extinguirse en este país y lanzó unos cuantos dardos a los cazadores, alegando que se les ha cazado muchos años a estos animales cuando no son un peligro para el hombre. 

Al terminar de escuchar la charla sobre los lobos, marchamos a ver a los zorros y escuchar otra interesante charla. De camino también hay una gineta y un espacio donde más tarde estarán viviendo unos linces. Estamos donde los zorros, ahí hay 2 especies distintas y nos llama la atención uno de ellos.

No tiene el rabo, nos comenta el cuidador que ese lobo lo tenía una persona viviendo en Madrid en su casa, por lo que el animal se estresó y comenzó a comerse la cola.

Y ahora está viviendo ahí, separado del otro zorro, ya que al vivir en una casa y no tener vida animal propiamente dicha, llegó al parque muy asustado y con posibilidades de no sobrevivir. 

Nos hablan de que ya se está empezando a comportar como un zorro, así que quizás en unos meses pueda compartir espacio con su vecino.

Después de estas interesantes charlas y de como estaban rehabilitando a estos animales nos vamos a una mesita que hay en la entrada del parque. Ahí nos comemos unos bocadillos que habíamos llevado para más tarde volver a disfrutar algo más del parque. Que libertad y que paz se respira.

Parque La Maleza
Con los gamos

Volvemos a la granja y después de oootro largo rato decidimos marchar. Esta vez la vuelta la hacemos por la ruta larga. Volvemos a ver a la pareja de jabalíes, ciervos, renos etc. Empezamos ya el recorrido distinto y la suerte que tuvimos anteriormente no la llegamos a tener con los muflones. Estuvimos un rato largo pero no se animaron a vernos. Si que nos saludaron muchas aves que por allí rondaban y otros gamos que habitaban en otro espacio. Estos si que salieron pitando en cuanto nos vieron, eran una familia.

Burro La Maleza
Burrito cariñoso

Ya nos pusimos a bajar y de camino al coche, esta ruta larga tampoco creo que sean las 2h 30 que nos dijeron en la entrada, para mi bastante menos.

Al salir estuve hablando con un hombre del personal que allí trabaja y está ilusionado con el proyecto. Tienen previsto más espacio y más animales, pero ya sabemos que las cosas de palacio van despacio, y más en estos tiempos.

Tomamos ruta de vuelta y contemplamos la preciosa sierra de Albarracín en un bonito atardecer, muy contentos de la excursión y la sorpresa que nos creó ya que no habíamos oído hablar de él.

Quizás es algo que tengan que mejorar, darse más a conocer y crear algo de bombo por redes sociales. Esperamos que después de la pandemia la cosa cambie, y este parque sirva para dar vida a una zona que cada vez está más olvidada

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