En nuestro periplo por la Costa Este americana no podía faltar visitar la capital del país. Aunque sólo disponíamos de un día completo. Un día en la capital del país americano descubriendo monumentos icónicos y barrios como Georgetown o Chinatown.

Llegamos desde Boston con la aerolínea low cost de Spirit Airlines. No fue a Washington, sino al aeropuerto de Baltimore, del que se está a unos 40’ en vehículo. Por 45 dólares un Uber nos llevó al hotel, y con todo esto aún fue más económico que haber volado hasta la capital. Nuestro alojamiento fue en el District Hotel, algo antiguo pero muy económico y en el mismo centro. Pernoctaríamos dos noches. Llegamos sobre las 23h, por lo que nada más llegar nos metimos en la cama, la ruta que teníamos mañana era larga.

Washington es la única ciudad del país que no pertenece a ningún estado, sino al Distrito de Columbia, de ahí sus siglas DC. Cuenta con una población de casi 700 mil habitantes.

Sobre no pertenecer a un estado en la propia ciudad no lo ven bien, y llevan luchando tiempo por ser el Estado 51, ya que sus votos en las elecciones no tienen representación, ni congresistas, ni senadores. De ahí el enfado de la gente ya que pagan impuestos y nadie los representa.

Casa Blanca

Madrugamos un poco y desayunamos en un Starbucks, de allí tomamos rumbo hacia La Casa Blanca. Me gustó verla de cerca, pero me la esperaba más grande. Mucha seguridad, hay hasta francotiradores. También bastantes manifestantes en tiendas de campaña, que no sé si viven allí por un tiempo o directamente están hospedados allí, por protestas debido a condenas, guerras etc. Estaban realizando reformas por los alrededores y tampoco pudimos hacer una foto en condiciones.

Las visitas para turistas extranjeros en el interior son difícles de conseguir, ya que hay que conseguir unos permisos a través de la embajada que puede durar meses. Para los de nacionalidad estadounidense deben también cursar una petición vía miembros del senado o congreso.

Este es el hogar del “se supone” hombre más poderoso del mundo. La idea de crear esta mansión fue de G. Washington, el que supervisó la obra aunque nunca llegó a vivir aquí. Terminada en 1800, Thomas Jefferson tuvo el honor de ser su primer huésped. Consta de 6 plantas, 135 habitaciones y 35 baños y si por algo se llama Casa Blanca quizá sea por sus más de 2500 litros de pintura que llevan sus fachadas y su piedra arenisca.

Casa Blanca Washington
White House

THE NATIONAL MALL

Desde allí caminamos tranquilamente hacia el National Mall para visitar el Capitolio ya que teníamos hora para la visita. El Mall es una explanada verde de 4 kilómetros de longitud, en el que te encuentras los símbolos más conocidos de la ciudad (excepto el cementerio de Arlington), en el extremo oeste está el memorial Lincoln y en el este el Capitolio.

Dejando atrás la Casa Blanca llegamos a la mitad del National Mall, donde se encuentra el obelisco. Rodeado de 50 banderas estadounidenses que representan a cada estado de la Nación. Un monumento levantado en homenaje al primer presidente del país, George Washington, en 1884. Se trataba del edificio más alto del mundo, hasta que la Torre Eiffel cinco años más tarde se lo arrebató.

Obelisco Washington monumento
Monumento a Washington. 170 metros de alto

Más adelante te encuentras la zona donde se encuentran los museos, algunos de ellos son de los más importantes de la nación, como el Museo Nacional de Historia Natural, la Galería Nacional de Arte o el Museo Nacional del Aire y el espacio. Todos son muy interesantes pero faltaba un día más para haber entrado en algunos de ellos, así que priorizando preferimos visitar el Capitolio. Así que si volvemos aquí ya tenemos otro plan que es visitar esta zona de museos.

Entrada al Capitolio

Para entrar aquí es gratuita la visita, cuando nosotros fuimos había que reservar cita previa haciéndolo desde la página web. Este viaje lo realizamos en 2019 y era así, pero desde 2020 parece que ha cambiado la política y hay que dirigirse al centro de visitantes que hay en la entrada. Una vez ya dentro es muy fácil dirigirse a las taquillas, aún así si andas perdido hay gente que siempre está dispuesta a ayudarte. Os dejo el enlace por si pensáis visitarlo y así os da la información al momento.

Este edificio no necesita mucha presentación, es el Congreso de los Estados Unidos de América, donde está toda la representación de la cámara de congresistas y senadores. Ya desde la distancia en el obelisco se dejaba ver su enorme cúpula con su estatua posando sobre ella.

Contamos con una guía dentro del edificio que nos acompañó recorriendo unas cuantas salas. en los pisos superiores contamos con una amplia colección de cuadros y esculturas.

Hay que solicitar un permiso especial para poder visitar las cámaras del Senado y Congreso, aún así la visita mereció la pena. Lo que más nos sorprendió fue la biblioteca. Se distribuye en 3 plantas y alberga más de 36,8 millones de libros en más 470 idiomas. También cuenta con más de 158 millones de documentos.

Biblioteca Capitolio USA
Biblioteca del Capitolio

Hasta aquí fue nuestra visita al Capitolio. Aunque tan sólo te dejan visitar una pequeña parte, es de agradecer que nos la puedan mostrar y además sin ningún coste.

Para no andar los más de 4 kilómetros en línea recta por el Mall, tomamos un autobús (DC circulator) cuesta tan sólo 1 dólar y te lleva por los lugares más turísticos de la ciudad. Es una buena opción y te ahorra mucho tiempo, y un extra de cansancio. Nosotros nos bajamos en Memorial de la Segunda Guerra Mundial. Monumento conmemorativo a los caídos americanos en la guerra, fue inaugurado en 2004 por el presidente George W. Bush.

Recordando a los caídos en la II Guerra Mundial

Desde allí caminamos pausadamente, bordeando el estanque hacía el Memorial de Lincoln, es lo que más me sorprendió para bien. No tenía la sensación de que sería tan grande la estatua, aunque la hayamos visto en fotos es enorme. Sin duda lo mejor son las vistas desde allí, ¿en cuántas películas habremos visto estas imágenes?

The Mall Washington
Vistas desde el lado oeste del Mall

El monumento a Lincoln se creó para honrar la memoria del presidente, el edificio donde se encuentra su enorme escultura tiene forma de templo griego. Está abierto al público todos los días, excepto el 25 de Diciembre.

Cementerio de Arlington

En la ruta planeada ya sólo nos quedaba ver el cementerio de Arlington. Hasta aquí el camino por recorrer era mucho, por lo que nos alquilamos unas bicis públicas (hay unas cuantas apps) y cruzamos el Arlington Memorial Bridge hacia allí. Ups!! Al llegar allí evidentemente no podíamos entrar las bicis así que un mini cambio de plan, vamos en ellas hasta el Memorial deGuerra del Cuerpo de Marines, así aprovechamos a verlo, donde hay una estación y las sustituimos por patinetes.

Este monumento es la antesala al cementerio de Arlington, son marines americanos izando la bandera del país en suelo japonés después de la batalla de Iwo Jima. Es un homenaje a los caídos en guerra desde 1776. Se inauguró en 1954 y desde el 1961 su bandera ondea las 24 horas del día.

Memorial del cuerpo de marines USA
US Marine Corps War Memorial

Para llegar al Cementerio de Arlington, lo que usamos fueron unos patinetes que tomamos en la Plaza de los Marines. Los aparcamos en una de las entradas y pasamos los controles pertinentes. Al entrar no puedes dejar de sentir una sensación de asombro, por la cantidad de lápidas que vas viendo mientras caminas. Son interminables, mires donde mires ves una hilera gigantesca que parece no tener fin.

Veteranos de todas las guerras descansan en este cementario desde la Guerra de la Independencia de Estados Unidos a la de Irak. Aquí también descansan los restos de JFK, antiguo presidente de los Estados Unidos de América asesinado en 1963.

Hay una tumba muy famosa en este cementerio, considerada la más peligrosa del mundo. Aquí descansa Richard Leroy McKinley, un especialista militar que falleció en 1961 víctima de una explosión nuclear. Al haber absorbido tanta cantidad de radiación se encuentra forrado con un nylon especial sellado al vacío y dentro de un sarcófago sellado hecho de plomo.

Arlington cementerio Washington Dc USA
Lápidas interminables

Salió todo mejor de lo previsto, sin ir a matacaballo a las 16h ya habíamos acabado de completar el Mall y Arlington. Así que pensamos en lo que habíamos dejado por si nos sobraba tiempo. Retomamos los patinetes y los condujimos hasta el antiguo barrio de Georgetown. Un barrio pintoresco con mucho encanto, lleno de tiendas y restaurantes. 

Barrios de Georgetown y Chinatown

Hicimos un alto en el camino, más bien dos. El primero en el Good Stuff Eatery donde comimos unas hamburguesas que estaban de escándalo con sus patatas fritas como deben de ser, nada de congelados. Pero quedaba el postrecito, esta fue la segunda parada, en la Georgetown Cupcake.

Georgetown Washington DC USa
Georgetown, nada que ver con el dowtown

Desconocíamos de su existencia, pero es súper conocida no sólo en DC sino en USA, ya que se han expandido en más lugares, como en NY city. Esto fue muy duro, como elegir entre tantas magdalenas. Así que la decisión fue elegir la que tenía más pinta de chocolate. Son caras, casi 4$, pero merecen la pena.

Habiendo matado el hambre se ve todo mejor, así que caminamos viendo más lugares por el barrio. 

Georgetown Washinton city
Pintoresco el barrio

Este barrio antiguamente se hallaba separado del downtown de la ciudad, sin embargo al crecer la densidad de población se ha visto absorbida por él. Esta a orillas del río Potomac y cuenta con un puerto, el Washington Harbour. También cuenta con la Universidad de Georgetown, edificio muy conocido y protagonista de muchas películas.

Lo que más gusta de este barrio es su espíritu acogedor y amigable, sus casonas antiguas y el ambiente que se respira. Nos encontramos con algún que otro músico callejero, por un rato te hace pensar que estás lejos de la ciudad.

Una vez paseado por Georgetown ya tomamos el autobús para volver al centro. Siendo que no estaba muy lejos del hotel decidimos bajar en Chinatown como última visita. De todas las ciudades americanas que hemos estado creo que es el barrio chino más pequeñito, cuenta con una gran puerta a la entrada, con unos llamativos pasos de cebra y semáforos en diagonal. No los había visto nunca. Tras un corto paseo ya que el barrio no tiene mucho más interés nos fuimos caminando al hotel, mientras anochecía y veíamos el centro, como todo downtown americano cuenta con sus anchas calles y sus altos edificios.

Chinatown Washington
Chinatown

Después de una larga e intensa jornada, ya en la zona del hotel, cenamos en la cadena Chipotle unos burritos y nos marchamos a descansar. Fue una buena idea la de dormir aquí dos noches, ya que hubiera sido imposible disfrutar de todo habiendo bajado desde Nueva York en excursión de un día. Si queréis visitar la ciudad y veis esto algo duro de realizar os dejo una excursión guiada en este enlace. Si os ha gustado pero no queréis dormir allí ya que os hospedáis en Nueva York, os dejo esta otra que también es muy interesante y aprovechas mucho el tiempo. Visita a Washington desde NYC

Si estáis de ruta por USA y una vez aquí pensáis ir a Filadelfia aquí tenéis nuestra experiencia en la ciudad

También te puede gustar:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.