Tras una despedida de Okavango triste aterrizamos en el aeropuerto de Kasane. Un viaje para llegar allí muy ajetreado en avioneta. Mas de 45 minutos que se hicieron eternos y que nos dejó un mal cuerpo que nos duró más de un día. 

Ahora nos tocaba disfrutar durante dos días del Parque Nacional del Chobe, otro espacio protegido. La entrada al parque son 120 pulas (9,30 euros), hay un descuento del 50% para menores de edad. Los menores de 8 años entran gratis. Hay lodges para alojarse en el parque aunque el precio es algo caro. Ya en Kasane y alrededores encontramos lugares más económicos para dormir.

Al igual que en Namibia pasamos de 0 a 100, no hay lugares medios y o te alojas en un lugar sencillo y económico o te vas ya a Upgrades. Nosotros hicimos lo segundo, ya que nuestro viaje de novios sólo iba a ser una vez en la vida. Normalmente viajamos haciendo la opción económica, en cualquier entrada de nuestros viajes lo podrás comprobar. 

A diferencia de Etosha no contaba con cercas ni vallas por lo que los animales campan a sus anchas, en nuestro hotel aparecieron una tarde elefantes por los alrededores. No nos dejaban en la noche deambular solos por las zonas comunes, debíamos de llamar a alguien de seguridad para que nos acompañara. No es raro ver animales que se adentran en ocasiones dentro de las ciudades.

Contratamos 4 safaris con la empresa Pangolin, experta en fotografía, por lo que los equipos que usamos aquí nada tenían que ver con los nuestros y se aprecia en ello la calidad de las imágenes. Con las excursiones teníamos incluídos una Canon con un objetivo 150-600, mucho más alcance de que el 150-300 que usamos el resto del viaje. Constaba el pack de 2 safaris en barco por la ribera del Chobe y 2 en vehículo.

Momentos como este solo se viven una vez en la vida

Aunque puedes entrar con tú vehículo dentro del parque, para verlo por libre está menos preparado que Etosha. Había caminos muy complicados debido a las lluvias, además que las señales no te aclaraban mucho. Por lo que casi diría que es obligado entrar con un 4×4. Este era el único aspecto negativo, todo lo positivo fue que vimos muchísimos animales y las fotos que nos salieron muchas de ellas son de postal. También tenemos la suerte que había unos cuantos guías realizando safaris. Todos ellos están comunicados y cuando ven algún depredador u otros animales de interés se comunican entre ellos. Gracias a esto observamos una manada de leones al completo, con sus cachorros y su macho.

El parque tiene una extensión de más de 10.000 km2, el tercero más grande del país. Un importante número de elefantes, más de 120.000. Estos viven de forma migratoria entre los ríos Chobe y Linyati por lo que llegan a hacer más de 200 kilómetros. La buena ubicación geográfica hace que se pueda llegar bien desde diferentes puntos, Cataratas Victoria o la Franja de Caprivi en Namibia, por lo que hace obligada su incursión en cualquier itinerario.

Si en Okavango alucinamos con la cantidad de elefantes que nos encontramos aquí no fue menos, en cualquier momento tenías grandes manadas. La que más nos impresionó una de más de 20 ejemplares, los cuales los pillamos volviendo al interior y dos bebe elefantes se negaban a irse y se tumbaban en el suelo. Una experiencia maravillosa, estarías horas contemplándolos y no te cansarías, naturaleza salvaje delante de tus propios ojos.

La mejor época para avistar a los animales es la temporada seca (invierno de junio a octubre), aunque en nuestro viaje a finales de abril vimos grandes cantidades de muchas especies. Aunque vimos la gran manada de leones se nos resistieron los demás depredadores: hienas, leopardos y guepardos. Sí que avistamos grandes búfalos, jirafas y en la zona de río enormes cocodrilos e hipopótamos.

Aunque quizás sea el lugar como escenario que menos nos gustó del viaje, (aún así fue inolvidable) si que nos emocionaron los protagonistas que desfilaban en cada momento, ya que a diferencia de Etosha o el Delta del Okavango no pasaba mucho tiempo en que se nos cruzaban unos u otros.

Para que lo puedas ver con tus propios ojos este es el documental que montamos de nuestra visita a la zona, una vez visto, ¿ A que merece la pena viajar hasta aquí una vez en la vida?

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