Ya en alguna entrada hemos comentado que no somos mucho de excursiones organizadas, nos va más ver todo a nuestra marcha y por libre. En esta ocasión sí que hicimos una, y es que es indispensable hacerla, ya que ves muchos lugares muy alejados entre sí en pocas horas. Esta ruta hacerla por libre puede llevar muchas más y no viene mal ahorrar todo ese tiempo, y más en una ciudad que absorbe tanto como Nueva York. 

Aprovechamos que teníamos 6 días en la Gran Manzana, planificamos hacerla un domingo, así la podríamos compaginar con una misa Gospel en el barrio de Harlem. Era la forma de exprimir al máximo el día y podíamos dedicarnos a Manhattan u otras alternativas en los demás. La podéis reservar aquí, pero si queréis hacerla sin misa tenéis esta otra. Puedes ver parte de 4 distritos de está inmensa ciudad, Queens, Manhattan, Bronx y Brooklyn, tan sólo faltaría Staten Island.

Nuestro punto de partida fue Times Square, a las 8 de la mañana nos esperaba el autobús con una excursión en castellano. Fuimos hacia la bahía por el lado oeste, desde ahí sin bajarnos del autobús mientras se observaba el río Hudson, vimos el portaviones intrepid. Contruido durante la Segunda Guerra Mundial para la marina de los EEUU.

Universidad de Columbia

Hicimos una breve parada en la Universidad de Columbia, una de las más conocidas en el país, que llego a tener como alumnos a Barack Obama o Federico García Lorca. El costo de una licenciatura llega a los 75 mil dólares al año. Nos relataron que a pesar de ser un gran coste, a alumnos sin recursos pero que son muy válidos les financian empresas. Les pagan su carrera y cuando se incorporan a trabajar lo devuelven descontando cada mes de su nómina. También fue escenario de películas como Spiderman.

Universidad columbia
Universidad de Columbia

A pocos metros de la universidad nos topamos con la Iglesia Riverside, fundada en 1823. Justo enfrente de la iglesia encontramos la Tumba del General Grant, un mausoleo donde se encuentra enterrado el general, uno de los principales protagonistas de la Guerra de Secesión. Una breve parada observando tanto la iglesia por dentro como también el mausoleo, no sabíamos nada de que esto estaba en la excursión, ya que dos días antes lo acabábamos de visitar. Aunque no vino mal aquel día caminar y ver lo larga que puede llegar a ser la calle Broadway.

Mausoleo del General Grant

Barrio de Harlem

Ya en el norte de Manhattan llegamos a Harlem, barrio que fue la cuna de la música Jazz y donde reside una gran comunidad de afroamericanos. Forman el 72 % de la población que es de 215.000 habitantes. Desde el autobús vemos el Cotton Club. Históricamente fue un famoso club nocturno de Nueva York que se mantuvo abierto durante la ley seca en 1920 y cerró sus puertas en 1940. Este que vemos nada tiene que ver con el antiguo, ya que fue abierto en otro lugar y años más tarde, en 1978. También pasamos por el archiconocido Teatro Apollo.

Cotton club
Nuevo Cotton Club

Continuamos viendo sus calles, parece que hayas cambiado de ciudad, todo totalmente diferente. Mucha historia tras este barrio, el estallido de la droga en los 80 y 90, el renacimiento en los años 20 de la cultura negra o Malcom X y su legado. Todavía se aprecia racismo hacia los blancos en algunos puntos, aunque no es radical. Comentarios por ejemplo de “Han llegado los ricos” cuando entras a un bar y cosas por el estilo.

La única parada que hicimos en este barrio fue para la misa Gospel. Fue lo que más me decepcionó (igual lo único) de la excursión. No sé cómo serán las de verdad, quizás sean igual, pero aparecimos en una iglesia de Harlem en la que el 99% éramos turistas. Igual tenía unas expectativas más de película, o simplemente es que me hubiera gustado que fuera algo más real.

Había momentos en que parecía una obra de teatro montada para guiris. De la actuación (no puedo llamarlo misa lo siento) decir que es como ver Sister Act pero en una iglesia más austera, una canción tras otra y poco diálogo entre ellas. No bastando con que ya pagas la excursión te pasan el cepillo al final, además no dejaron ni hacer fotos en el interior. Así que si tienes intención de visitar una, mejor hazlo por libre y a una de “verdad”, aunque por lo que leímos después pueden durar ¡¡hasta casi 4 horas!!

Iglesia Gospel
Iglesia en Harlem

Cuando acabó la misa, de vuelta al autocar para cruzar el famoso puente y llegar al Bronx. Y el cambio de contrastes volvía a aparecer. Dejábamos una zona habitada por afroamericanos, para entrar en otra donde se escuchaba más español que inglés. Aunque depende la zona claro está, hay un millón y medio de habitantes. Este es el barrio donde nació la estrella Jennifer López, pasamos y observamos su antiguo piso por fuera.

Bronx Bridge
Adentrándonos en el Bronx

Barrio del Bronx

En el Bronx ya visitamos mas lugares que en Harlem. El primero, una breve parada en el estadio del equipo de béisbol mas laureado del país, los New York Yankees. No llegamos a ver ningún partido de béisbol en la gran manzana, ya que veníamos de ver uno en Toronto y al día siguiente íbamos otro pero de fútbol americano, un Monday Night de la NFL. Dimos una vuelta por el parque que hay alrededor, y contaba con un campo de fútbol (el de verdad no el americano), ahí mismo estaban jugando y nos quedamos observando como jugaban. No muy bien, partido pachanguero de regional, con un juez de línea que pesaba más de 100 kgs.

Yankee stadium
Yankee Stadium

En este barrio se veía más la esencia de películas de pandillas callejeras. Las pistas de basket valladas en la misma calle o los innumerables graffitis en las paredes. Nos detuvimos en dos, en el de Big Pun, un famoso rapero de origen puertorriqueño, que murió de un ataque al corazón debido a sus problemas de peso. En su muerte con tan solo 28 años, contaba con 315 kilogramos.

Homenaje a Big Pun

Seguimos observando numerosos graffitis, como el de Amadou Diallo, víctima de otro de las numerosos casos de brutalidad policial, abatido con ¡41 disparos! de los que 19 impactaron en su cuerpo. Los policías quedaron exculpados alegando que su apariencia coincidía con la de un violador. Pensaban que estaba sacando un arma cuando le dieron el alto y salió asustado corriendo, no encontraron ningún arma sino una cartera.

En el último graffiti que nos detuvimos, donde se han realizado escenas de Fast And Furius, fue en de ¨I Love The Bronx¨.

Barrio de Queens

Dejando atrás el Bronx nos adentramos en el distrito de Queens. La primera parada es la zona residencial de Malba. Lujosos chalets valorados en millones de euros y algún que otro deportivo, a orillas de la bahía. Aquí se han rodado series como Los Soprano. En ella residen estrellas deportivas, presentadores de televisión o políticos. Después de haber estado en el Bronx choca que en apenas unas calles haya tanta diferencia social, pasando de casas humildes a inmensas mansiones.

Casoplones en Queens

Más tarde partiríamos a Flushing Meadows Park. De camino pasamos por las oficinas del New York Times. Nos comentaron que era el verdadero parque al que iban los neoyorquinos, que Central Park era más de guiris. Cierto o no, aquí lo que se encuentra es la Unisphere, el famoso globo que aparece en Men In Black. También allí mismo contamos con las pistas donde se disputa el Us Open, el museo de Queens o el estadio de los Mets. Bonito parque pero me quedo con Central Park primero, por mucho que sea un parque para turistas.

De camino a Brooklyn observamos el cementerio del Calvario, detrás de él se veía una preciosa estampa del Skyline de Manhattan con todos sus rascacielos. Es el cementerio de Nueva York que cuenta con la mayor cantidad de entierros, con más de 3 millones. Establecido desde el año 1848 y está dividido en 4 secciones. Pertenece a la Arquidiócesis Católica Romana de Nueva York y administrada por los fideicomisarios de la Catedral de San Patricio.

Brooklyn – Barrio de Williamsburg

Como última visita vamos hacia el barrio de Williamsburg en Brooklyn. Es visto como un barrio de inmigrantes o de la comunidad hipster, estos últimos asentados en la zona norte del barrio. Pero en la zona sur vemos el mayor contraste de la excursión, la zona regentada por los judíos ultraortodoxos de la comunidad Satmar. 

Una zona marcada por la religión, la que marca el horario y la vida de estas personas.

Por mucho que sabes lo que vas a encontrar sin duda llama su apariencia, la de los hombres con sus dos mechones rizados a los lados, conocidos como payot,  en su afeitada cabeza. El traje negro entre semana con su sombrero o el abrigo de seda elegante en el sabbath. Las mujeres, que tienen afeitada también la cabeza, llevan pañuelo, sombrero o peluca  y casi siempre están rodeadas de muchos niños. Forman un papel fundamental en la familia, ya que deben de criar a los hijos en familias numerosas la mayoría. El no poder tenerlos se considera una catástrofe, de la que los maridos pueden pedirle el divorcio al considerar que su mujer tiene el vientre cerrado. Sus padres son los que organizan su matrimonio siempre aprobado por los rabinos.

No interactuan con el exterior, aunque puedes caminar por allí tranquilo y comprar en cualquiera de sus comercios. Entramos en uno de ellos y compramos unas galletas para merendar, estaban muy buenas y fueron muy amables. Lo que no les gusta es que llegues allí que es su hogar y consideres la zona como un parque temático, en el que ellos son las atracciones. Te en cuenta que aquí el extraño eres tú y evita tomarles fotos. Nosotros tomamos alguna desde el autobús, pero en la calle caminamos lo más natural posible para que no se sintieran incómodos.

Si os interesa la historia de esta gente, aparte de leer artículos os recomiendo la mini serie Unorthodox de Netflix, la vimos al poco de llegar de Usa y nos encantó, basada en hechos reales.

Little Italy – Chinatown

Aunque la excursión acaba en Williamsburg, la ruta la continuamos nosotros a pie cruzando el puente de Brooklyn, el mas famoso de la ciudad, para llegar a Little Italy. Es un puente que conecta Brooklyn con Manhattan, es el puente colgante más largo del mundo, con 1,8 kilómetros. Tienes una zona peatonal sobre la carretera para cruzarlo, con una pequeño carril bici habilitado a uno de los lados, pero que casi nadie respeta.

puente de brooklyn
Puente de Brooklyn

Una vez llegamos a Little Italy, llamada así por sus históricos orígenes, en la que estaba poblada de muchísimos inmigrantes italianos. Quién no recuerda la auténtica ambientación en las películas de El Padrino?? A día de hoy, debido a que la población italo-americana fue dejando Manhattan por otros lugares, la zona fue absorbida por Chinatown y apenas quedan unas pocas calles, más creo yo por atracción turística que porque habiten allí los nietos o bisnietos de aquellos inmigrantes.

Todavía podemos observar la antigua catedral de San Patricio. Tuvimos la suerte de que llegamos en septiembre por lo que coincidimos con la fiesta de San Genaro, con una animación en las calles enorme, llena de puestos de comida. 

Fiesta de San Genaro

Terminando los contrastes por hoy terminamos en Chinatown. Es uno de los 9 barrios conocidos con este nombre en el país americano, y el segundo más habitado detrás del de San Francisco. Otro contraste más añadido a las visitas de hoy, aunque habíamos visto anteriormente el de Boston o Washington parece que estés en tierras chinas. Letreros, monumentos y comercios rotulados en chino, sus más de 200 restaurantes o las iglesias budistas crean un contraste auténtico. Con tal cantidad de opciones de comida es casi imposible decantarte por algo en concreto a la hora de comer.

Encontramos tiendas de falsificaciones y por lo que oímos hay hasta sótanos clandestinos donde se esconden almacenes ilegales. Ha ido creciendo tanto con los años que casi ha terminado por absorber a Little Italy. Unos de sus puntos importantes son el templo Mahayana con su buda de 5 metros y el arco de Kim Lau levantado en homenaje a los Chino-americanos caídos en combate. Pero si algo recomiendo es que te dejes llevar y callejees por sus calles sin esperar nada, respirar y observar el ambiente que hacen de este barrio un lugar auténtico.

Arco de Kim Lau

Y ya con la noche cayendo sobre nosotros nos retiraremos a dormir, había sido un día intenso, pero en el que pudimos observar todos los contrastes que esta gran ciudad posee, cultura, razas y religión en la ciudad más impresionante que he visitado. No hay lugares tan espectaculares como la Estatua de la Libertad, los cientos de rascacielos o Central Park, pero esta ruta merece mucho la pena para conocer la “otra” Nueva York.

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