Viaje improvisado

Si en un viaje te puede pasar de todo, a nosotros uno de ellos fue este. Mezclamos turismo con buceo y todo era perfecto, pero hubo algún imprevisto. Nada graves, pero a día de hoy todavía tengo tristeza de uno en especial.

Sin tenerlo planeado ni a corto ni a largo plazo, motivos laborales de ambos nos hicieron tener unos días libres en abril. Salió el nombre de Filipinas.

Nos dijimos, ¿y por qué no? Hay increíbles inmersiones de buceo, buenas playas y grandes paisajes. Para 9 días ( estuvimos 10 pero el primero llegamos muy tarde) podía ser el destino asiático ideal. Veríamos lo más importante del país, podríamos bucear y relajarnos un poco en la playa. Aunque Ljuby había viajado bastante por el Sudeste asiático para mí sería mi primera visita. 

Dicho y hecho. Empezamos a montar rápido un plan express, mirar los vuelos y una ruta. Para el tema aéreo tuvimos que pagar un poco más y hacerlos con Emirates, ya que nos daba más tiempo de viaje y era la ruta más corta. A pesar de que esta era la ruta más corta tuvimos buen ratito hasta llegar. Salimos un jueves por la tarde desde Zaragoza en bla bla Car hasta el aeropuerto de Madrid. De allí un vuelo a Manila de unas 18 horas con escala en Dubai. 

A pesar de lo largo del viaje no estuvo mal, al tener las pantallitas delante pudimos ver un montón de pelis y jugar un poco a los juegos que tenían. La escala en Dubai fue muy corta y la llegada a Manila fue a las 21 horas del viernes. Entre cambio de hora, avión y coche más de 24 horas de viaje. 

Nos alojamos en el hotel Berjaya en Gran Manila.

Directamente esa noche no hicimos nada y nos fuimos a dormir. Al día siguiente teníamos buena jornada para empezar. Pensaba que debido al cambio horario (ya que en España eran 7 horas menos) igual no podríamos dormir, pero al contrario, caímos plegados.

makati manila
Vistas del amanecer de Manila desde el hotel

El idioma en Filipinas más hablado en las islas es el tagalo, pero hay muchas lenguas más como el Cebuano o IIlongo. No tuvimos problemas en comunicarnos en inglés, sobretodo porque junto al tagalo son las lenguas oficiales del país. Aprendimos a decir Salamat Po (gracias) y con eso vas al fin del mundo allí.

Su nombre oficial es República de Filipinas y es un conjunto de más de siete mil islas bañadas por el Océano Pacífico, se encuentra en una de las zonas con más biodiversidad del mundo y cuenta con un clima tropical. La moneda es el peso filipino.

Día 1

Isla Tagaytay y Manila.

Partimos en coche para hacer una excursión a la Isla Tagaytay. Lo que son sólo 66 kms se traduce en casi 1 hora y media de camino, no veáis el tráfico que hay en Manila para poder salir. Para que luego se quejen en Barcelona o Madrid.

Es una isla que se encuentra en un lago, el cual cuenta con un volcán activo y otro lago en el interior. Se considera de entre los volcanes activos, de los más peligrosos del mundo. La última erupción fue en enero de 2020 y desprendió humo y cenizas.  

isla tagaytay filipinas
Isla Tagaytay desde el Resort

Llegamos hasta uno de los resort que hay en la zona y en los que contemplar sus vistas. Se puede cruzar en barco hasta la isla y verla desde dentro, pero si lo hacíamos iríamos de tiempo algo apurados. Así que estuvimos tomando unas cuantas fotos y contemplando el paisaje, merece mucho la pena. 

Ya de vuelta a la gran ciudad, nunca mejor dicho lo de gran, hicimos una parada para comer en el restaurante Barbara´s antes de realizar nuestro recorrido por Manila. Tienen comida típica filipina (y no tan típica) y animación, te va un señor cantando con la guitarra mesa por mesa y le va dando ambiente al buffet. En eso entraré ahora, la comida filipina es muy pobre, apenas veras restaurantes como este por la ciudad. Habrá de todas las clases, China, japonesa, hindú… pero filipina muy poquita. Con decir que uno de los platos típicos es el Adobo (imaginar de donde viene) os podéis imaginar que realmente platos filipinos con los dedos de la mano se pueden contar.

Después de comer allí nos dirigimos a recorrer el centro de Manila. La ciudad al verla de noche el día anterior no nos desagradó mucho, ya que todas las personas que conocíamos nos habían dicho que era horrible. De día si que nos pareció fecha la verdad, aunque como íbamos avisados no nos sorprendió para mal. Cosas chocantes de mi primera vez en un país asiático fue los puestos de fruta en cualquier rincón, así como la enorme variedad de ellas.

fruta filipinas
Puestos de fruta en cualquier rincón

Manila es la capital del país, cuenta con una población en el área metropolitana de 25 millones de habitantes. La segunda más habitada detrás de Ciudad Quezón. Una ciudad de contrastes, su barrio chino, zona moderna, zona de pobreza, caos circulatorio pero muy tranquila en la vida de la gente.

Aquí se que contratamos un guía para que nos explicara un poco los monumentos y la ciudad en sí. Muestra primera parada fue Rizal Park, se encuentra en el centro de la ciudad y es el lugar donde han acaecido los hechos más importantes de la historia del país. Uno de ellos es la muerte de José Rizal declarado héroe de la Revolución Filipina, de ahí el nombre del parque. Paseamos un rato por allí, es enorme la plaza y en la que ondean muchas banderas del país y nos dirigimos a ver la vieja Manila.

plaza jose rizal
Rizal Park

Visitamos la catedral, la casa Manila o la Iglesia de san Agustín. Esta parte de Manila es la que más nos agradó, con ciertos toques antiguos y europeos. Desde allí la siguiente parada fue en uno de los lugares más conocidos Fort Santiago. Una ciudadela construida por el conquistador español Miguel López de Legazpi para defender a la ciudad recién creada. Un largo paseo pero en el que hace un calor horrible, menos mal que la botella de agua y la sombra fue nuestra aliada. Quizá hubiera sido mejor visitarla pronto a primera hora, aún así fue la mejor opción ya que el día fue muy completo y no estuvimos nada estresados excepto por el tráfico filipino.

A descansar al hotel y una cena en un restaurante hindú, comiendo en el suelo (esto es lo que mola) y como no hay que madrugar mucho mañana, un paseito de noche, estamos en un pub británico tomando unas pintas y directos a dormir. En el paseo me ofrecen viagra en puestos callejeros más de una vez, era mi primera vez en Asia y me llamó mucho la atención.

Día 2 Primer contratiempo

Día en blanco y perdido. Como ya he contado antes nos pasaron muchas cosas. Una de las malas fue esta. Tomábamos un vuelo a las 12:30 PM con destino Tagbilaran, hacia la Isla de Bohol. Embarcamos y nos sentamos adentro en el avión. Tras más de 2 horas en el interior nos comentan que el avión no puede despegar por un problema tecnológico.

No puede ser… ¿y ahora qué hacemos?? Tras un tiempo bastante largo aparece un señor con un camiseta de la aerolínea y nos llama a todos. Nos comenta que el avión no puede salir hoy y que no hay más vuelos programados, así que nos llevarán a un hotel y nos trasladarán en autobús. Que la aerolínea se hace cargo de los gastos de la noche y la cena, a lo largo de la tarde tendríamos noticias sobre la siguiente hora del vuelo, en la que nos garantiza que será por la mañana temprano.

Así que nada, no queda otra que irnos hacia el autobús y camino al hotel. No teníamos muchas ganas de estar en Manila, con el medio día de ayer ya tuvimos bastante. Pero pensándolo fríamente, el plan de hoy era llegar a Tagbilaran y disfrutar de una tarde de playa. El cambio por fue la piscina del hotel en una ciudad que no es muy agradable, pero el hotel era buenísimo.Por el lado positivo no nos perdimos nada que teníamos pensado.

Como nota curiosa, al subir en el autobús vemos que están todos los asientos ocupados y aún había gente delante nuestro, cuando estoy pensando en que nos tendríamos que bajar, veo a los que van más adelante que empiezan a levantar a través de una lengüeta que sobresalía del suelo unos asientos en el pasillo, nos quedamos algo sorprendidos. La imagenera todo el pasillo ocupado con mini asientos, esto es Asia, hay que aprovechar hasta el más mínimo hueco. 

bus filipinas
Bien aprovechado el bus

Al terminar de la tarde de piscina y relax (por lo menos el hotel era muy bueno) nos dirigíamos a cenar cuando vimos el cartel con la hora de salida. Las 5:30 de la mañana. Y nos recogen en el hotel a las 3:30!!! Mira que normalmente madrugo, pero eso superó a todos los que había hecho en mi vida.

Después de cenar, fuimos a dar un paseo corto. Con el madrugón que teníamos mañana tampoco podíamos extendernos hoy mucho. El hotel era muy bonito pero la zona era sosa y fea. Así que no estuvimos mucho rato dando un garbeo por 4 o 5 calles antes de irnos a dormir.

Esperemos que mañana sí, podamos dejar esta ciudad hasta el día que tengamos que volver al aeropuerto para tomar el vuelo de vuela.

También te puede gustar:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.