Si algún viaje planeas a Italia durante unos pocos días, La Toscana es una apuesta segura. Ciudades realmente bonitas, monumentos mundialmente emblemáticos y una rica gastronomía hacen de esta región la más bonita del país para nosotros.

Hicimos una escapada de 4 días, aunque si hubiéramos dispuesto de más no nos hubiéramos aburrido. No te cansas de caminar por las calles de sus ciudades, ya sea de día o de noche, disfrutar de sus miradores o degustar un buen vino acompañado de una tapa en cualquier terraza. Tenemos dos aeropuertos, el de Pisa y Florencia que traen varios vuelos de compañías low cost a lo largo del año, así que estate al loro de las ofertas.

Aunque nos dejamos algunas cosas por ver lo esencial os lo resumimos ahora, Florencia, Siena, Pisa y pequeños pueblos medievales que no olvidarás nunca.

Día 1 y 2 Florencia

Florencia es conocida como la cuna del renacimiento, hogar y lugar de trabajo de grandes artistas como Dante, Miguel Angel, Boticcelli o Leonardo Da Vinci. Con esta carta de presentación sin duda lo que encontramos es arte por todos los rincones.

Aunque ahora te vamos a enseñar los lugares más emblemáticos de la ciudad para visitar, te recomendamos que por momentos callejees sin mapa ni plano y deja que la ciudad te vaya enamorando. Encontrarás artistas callejeros o bailarines en el centro histórico, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1982. Es una ciudad pequeña, por lo que no te hará falta transporte para moverte y podrás llegar a cualquier punto caminando. Con esta presentación no te quedarán dudas de visitar la capital toscana, pero sigue leyendo porque todas estas maravillas que te vamos a contar te esperan. Si no quieres entrar a ningún museo o iglesia en un día te bastará, nosotros recomendamos un mínimo de 2 días. La primera toma de contacto y luego puedes seguir a tu aire es comenzando con un Free Tour.

Lugares Imprescindibles

La Iglesia de Santa Maria Novella, es una de las más importantes de la ciudad, ubicada en una plaza que también lleva su nombre, será nuestro primer punto de partida. Se encuentra al lado de la estación de trenes. Las obras de esta basílica comenzaron sobre una pequeña iglesia de monjes franciscanos, desde 1279 hasta el siglo XIV, hasta que Giovanni Rucellai, rico mercader florentino la financió y la construyó de mármol. No te pierdas el interior, donde encontramos frescos del siglo XIV. La entrada cuesta 7,50 euros y tienes acceso también al museo.

Uno de los lugares más emblemáticos sin duda es la Catedral de Santa Maria del Fiore, en la Piazza del Duomo, obra gótica y del primer renacimiento italiano. Su construcción duró mas de 170  y fue declarada también Patrimonio de la Humanidad. La visita es gratuita como en el Vaticano, pero tendrás una larga cola de espera para poder entrar. Justo al lado de la catedral tenemos también el Battistero de San Giovanni, (Baptisterio de San Juan). Es el edificio más antiguo de la ciudad, con el mismo toque de mármol blanco y verde al igual que todos los edificios de la plaza.

También muy cerquita del Duomo, a escasos 10 minutos llegamos a una plaza muy conocida e importante, la Piazza de Santa Croce, dominada por la iglesia con el mismo nombre. De forma rectangular y rodeada de palacios del siglo XVI es otro de los lugares más visitados de Florencia. Sentarte a las puertas en sus escaleras mientras tomas un helado fue uno de nuestros momentos en la ciudad.

Piazza Santa Croce

También en esta plaza tenemos un evento que da mucho que hablar, el calcio histórico o florentino. Una forma de fútbol que data del siglo XVI, se realiza en junio en la fiesta de San Giovanni. Cuenta con 4 equipos formados por cada barrio de la ciudad. Un deporte muy salvaje en el que vale “casi todo”, puñetazos, patadas, etc, con el único objetivo de conseguir gol, metiendo la pelota en una especie de agujero. Las entradas están muy cotizadas y es difícil conseguirlas.

Si primero has estado por la plaza del Duomo puedes pensar que su lado más turístico ya está visto. Nada más lejos de la realidad, no muy lejos tenemos la Piazza della Signoria que es la plaza central de la ciudad. Comandando la plaza tenemos al precioso Palazzo Vecchio, con su alta Torre di Arnolfo, de 95 metros del altura. A la entrada podemos observar dos estatuas, a la izquierda una copia del David de Miguel Ángel y a la derecha Hércules y Caco de Baccio Bandinelli. Tenemos galerías abiertas al público y otras que son de pago.

Alrededor de la plaza tenemos más edificios emblemáticos como la Loggia del Lanzi (galería de la Señoría), el tribunal de las mercancías o el Palacio Uguccioni (Palazzo Vecchio). Recomiendo disfrutar allí de sus innumerables terrazas, algo caro el precio pero las vistas merecen la pena.

¿Os falta un lugar en el que hacer un gesto tradicional? Lo tenemos en la Piazza del Mercato Nuovo, la fuente del jabalí, en italiano Fontana del Porcellino. Tenemos que frotar su hocico que brilla radiante por tanta mano que allí pasa. Después de hacerlo colocaremos una moneda en la boca, si desciende y cae a la pila de agua será señal de suerte o de retorno a Florencia. Allí mismo tenemos el nuevo mercado y podemos aprovechar a mirar su género.

Uno de mis lugares preferidos de la ciudad es el Ponte Vecchio (puente viejo).

Puente viejo Florencia
Ponte Vecchio

Antiguo puente medieval, de los más famosos del mundo y uno de los pocos habitados que se conservan. Cruzarlo es una bonita sensación, lleno de tiendas y escaparates donde podemos ver joyas, ropa, zapatos… y gente, siempre mucha gente. Además tenemos en el centro del mismo tres arcos, donde obtenemos unas preciosas vistas del río Arno en ambos sentidos. Ya desde el siglo XIII es un lugar de tiendas y mercado que pertenecían al gobierno, así que pagaban un alquiler por montar allí su negocio. Cuentan las leyendas que aquí se originó la palabra Bancarrota. Los mercaderes ponían su género sobre una mesa que era una tabla de madera, esta era rota por los soldados si no pagabas tus deudas (banca+rota). Sin mesa no podías vender por lo que al tener la banca rota era señal de que estabas arruinado. 

Cruzando el Puente Viejo, tenemos una zona totalmente distinta. Lugar idóneo para comer o tomar un aperol. También contamos con lugares interesantes.

Para los amantes del arte aquí tienen un lujo, el Palacio Pitti. Alberga importantes colecciones de esculturas, pinturas, objetos y porcelanas. 2 galerías, la Palatina y la de Arte Moderno y 3 museos, los de porcelana, plata y trajes. No sólo tenemos galerías y museos, también podemos disfrutar allí mismo de los Jardines de Boboli. Un área de 45.000 m2 que se convierte en el área verde más grande de Florencia. En ellos podemos encontrarnos con un pequeño lago, estatuas de mármol o fuentes. La entrada completa con acceso a los jardines y los museos son 45 euros, te da la opción de visitarlo en varios días. También está la opción de visitar cada lugar por separado. Por lugares como este hacen que sea escaso 1 día para visitar la capital de la Toscana.

Alejándonos del centro y de todo el bullicio llegaremos al mejor mirador que tenemos en toda la ciudad, la Piazzale de Michelangelo. Caminaremos desde Ponte Vecchio durante unos 20 minutos. Una vez allí volveremos a encontrar a mucha gente, que se amontona en las escaleras. Una vez arriba es complicado poder conseguir un lugar para fotografiar sin impedimentos. Nosotros elegimos el atardecer y se observan unas vistas alucinantes de toda la ciudad, con la catedral de Santa Fiore en el centro comandando la panorámica.

Mirador Florencia
Vistas desde el mirador

Día 3 Pisa

Tomamos desde Florencia unos billetes de tren de ida y vuelta, la ventaja es que no tenían horario. Facturas el ticket antes de subir al tren en las máquinas que hay en la estación (como el billete de metro). No éramos los únicos, bastantes visitantes que aprovechan como nosotros su estancia de unos días en la capital de la Toscana. 

Ciudad pequeña que no llega a cien mil habitantes, dividida en dos mitades por el río Arno. Inevitable el nombrar esta ciudad y no hablar de su famosa torre. Ícono y símbolo de todo el país italiano, con una de las estructuras más famosas del mundo.

Es una visita muy cómoda, la estación de Pisa se encuentra a 20’ caminando de la famosa torre, por lo que mientras recorres ese trecho puedes ir visitando parte de la ciudad, de la que seguro que no has escuchado hablar mucho. Lo que primero hicimos fue cruzar uno de los puentes que cruza el río Arlo y decidimos caminar recorriendo el centro aunque alargáramos un poco el tiempo. Desde el puente se ven unas preciosas vistas, tampoco es que sea Florencia, pero si dejan buenas fotos. En uno de ellos se observa la Iglesia de Santa María della Spina, una Iglesia gótica construida en 1230 aunque debido a la inestabilidad del terreno se tuvo que construir de nuevo en 1875.

Pisa río Arlo
Río Arno en Pisa

Pasaríamos después de cruzar el río por el centro histórico de la ciudad. Aquí encontraríamos un casco muy bien conservado, una corta y estrecha calle peatonal que comienza (o termina según de donde vengas) en la Piazza Garibaldi. Muchas tiendas y restaurantes, a mitad de camino observamos una estatua de galileo Galilei, con su bola del mundo en la mano derecha.

Una vez cruzado el centro ya llegamos al lado más conocido, que es un icono mundial. Aunque a primera vista no parece tan grande como me pensaba sí que impresiona esa estampa.

Entramos en la Piazza del Duomo, aquí está la Torre de pisa, de 55 metros de alto la cual empezó a construirse en 1173. Junto a la Catedral de la que forma parte está considerada una de las joyas de arte románico. El conjunto patrimonial de la Piazza del Duomo fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987.

Todos nos hemos preguntado alguna vez el por qué de la inclinación de esta torre, debido a unos cimientos débiles por su escasa profundidad, comenzó a ceder pronto. Debido a la peligrosidad de derrumbe la cerraron en 1990 para restaurarla, ya en 2001 fue reabierta al público.

Aunque lo mundialmente conocido es la torre no podemos dejar pasar por alto la preciosa Catedral con su Baptisterio. Adentro podemos admirar sus impresionantes obras de arte, entre las que destaca su púlpito.

Es el más grande Baptisterio del catolicismo lo encontramos aquí, enfrente de la Catedral. Dedicado a San Juan Bautista, comenzó a construirse en el año 1152 y concluyó más de 200 años después. Fue el segundo en construirse después de la catedral sustituyendo al antiguo baptisterio.

Al igual que todos los edificios antes mencionados impresiona mucho, ya que es igual de enorme que de bonito. Disfrutamos del conjunto de 3 edificios que forma uno de los escenarios más bellos de Italia.

Catedral de Pisa y torre
Catedral de Pisa y su Torre

Día 4 Siena, Monterrigioni y San Gimignano

Debido a que en Italia alquilar un coche es bastante caro para un día, decidimos hacer esta excursión guiada. Hay alguna otra que incluye también lo mismo visitando además Pisa. Preferimos ver la ciudad de Pisa tranquilamente en una mañana el día anterior, y hoy tener más tiempo en cada lugar que visitemos.

Madrugamos más que ayer, ya que antes de las 8:45 teníamos que estar preparados para la cita.

Monterrigioni

La primera parada sería Monteriggioni.

Una pequeña ciudad medieval de 8700 habitantes, según datos oficiales, porque me pareció que ahí no cabe tanta gente. Participó históricamente en la defensa activa de Siena. Todavía vemos reflejada esa defensa ya que una gran muralla con 14 torres abraza a la población. Sin duda el lugar que más me gustó fue su Piazza Roma comandada por la iglesia románica Santa María de la Asunción. Algo que no hay que perderse es subir a las murallas para disfrutar las vistas del interior del pueblo y del colorido paisaje toscano. No se puede acceder en coche, por lo que hay que dejarlo en uno de los dos parkings que tenemos abajo.

No sé si con estas breves líneas te habré convencido para visitar este pueblo… y si te digo que ha sido escenario de películas como Gladiator o La Vida es Bella?? Ahora igual ya te ha ganado.

Monterrigioni
Iglesia de Monterrigioni

Siena

Sabíamos que era una ciudad muy bonita antes de ir, nos sorprendió aún más, otra ciudad de la Toscana que te deja enamorar.

El autobús nos deja casi en el el centro histórico, donde no pueden circular vehículos, se encuentra localizada a un poco más de altitud que la ciudad moderna. Debido a este pequeño salto de altura, antes de llegar tenemos desde abajo una panorámica del centro muy bonita. En este punto se encuentra la Iglesia de San Domenico, el que nos da la bienvenida a la ciudad con este mirador. Una iglesia de estilo gótico que data del siglo XIII, con una gran altura y de las más importantes de la ciudad.

Caminar desde este punto adentrándote por los callejones subiendo cuestas y escaleras es maravilloso. La primera parada ya en el centro sería el convento de Santa Catalina.

Un complejo de edificios religiosos construidos alrededor de la casa de Santa Catalina. Una mujer que tuvo gran influencia debido a sus grandes dotes de escritora y predicadora. Una Santa muy venerada en iglesias y santuarios de la Orden dominicana. En España tenemos en su honor basílicas con su nombre en La Laguna o Madrid y en América latina en México, Perú o Argentina.

Ahora llegamos a mis dos lugares favoritos de la ciudad. El primero es la Piazza del Campo, el corazón de la ciudad y considerada una de los mejores plazas medievales de Europa. Y no están desencaminados, ya que al observarla por primera vez te quedas alucinado, aunque me gusta más Florencia, por lugares como este Siena tiene poco que envidiarle. En su forma de concha observamos el Palazzo Pubblico con la Torre del Mangia, varios palacios señoriales y la fuente Gaia componen una de las mejores plazas que he visitado, donde se disfruta un ambiente en ella muy acogedor, en el que permanecerías mucho más tiempo.

Aquí es donde cada año se realiza El Palio. Controvertida carreta de caballos, se realizan dos al año, una en julio y otra en agosto, llega a contar con más de 70.000 espectadores, casi 20.000 personas más que la población entera de la ciudad. Los 17 barrios de la ciudad compiten por ganar esta carrera, un jinete y caballo en representación de cada uno de ellos. Es la única competición entre barrios que sigue vigente, por lo que la población de Siena se centra mucho en este par de días. Cada barrio es representado por una bandera con un animal o elemento natural. Todo un espectáculo el que se genera en torno a esta carrera, que tan sólo dura 90 segundos.

El segundo lugar que nombraba está a pocos metros de la piazza del Campo. No menos importante es la Piazza del Duomo. Al igual que en Florencia tenemos la Catedral y el Batisterio junto a ella. La catedral de estilo gótico construida por Nicola Pisano, se caracteriza por sus cuatro torres, una de ellas, el campanario es uno de los emblemas de la ciudad. Si por fuera te conquista por dentro termina de enamorarte. 56 mosaicos de mármol los cuales se encuentran cubiertos para no pisarlos. 

Piazza del Duomo

Hay una entrada conjunta por 15 euros que te permite disfrutar de la catedral, la cripta, el batisterio, el Museo de la Ópera y la subida al mirador Panorama, donde encontramos las mejores vistas de la ciudad. 

El Batisterio de San Giovanni, construido entre 1316 y 1325 junto a la base del Duomo. Su obra más importante es la pila bautismal, obra del primer Renacimiento Toscano realizada por Jacopo della Quercia.  El ciborio está decorado con cuatro ángeles músicos en bronce, de Donatello y Giovanni di Turino. A la izquierda de su puerta principal, encontramos un lugar mágico para fotografiar, las escaleras que te llevan a la plaza. 

Sin duda lo que más nos gustó de Siena fue perdernos por sus cientos de callejones, llenos de aire medieval que te transportaban en el tiempo. Como hemos mencionado anteriormente aquí no hay circulación de tráfico, por lo que todo el centro de la ciudad te enamora. Llegamos a otros lugares de interés como la Piazza Salimbeni, que se destaca por edificios que mezclan 3 estilos de arquitectura; gótico, renacentista y manierista.

Debido a lo ajustado del horario se nos quedó en el tintero el Castillo de Santa Bárbara, donde tenemos un fantástico mirador. La excusa perfecta para volver a Siena en otra ocasión.

San Gimignano

Nuestra última parada del día y quizá la más sorprendente fue San Gimignano. La Manhattan medieval debido a sus altas torres. Parece que el tiempo no ha pasado por ella y encontramos un pueblo considerado de los más bonitos de Europa, sin duda el más famoso de la Toscana.

Famoso por el conjunto de grandes torres que ya atisbamos en el horizonte antes de llegar. Cada una de las 13 que tenemos tiene su historia. Eran los rascacielos de la época y se consideraba un símbolo de poder, de ahí que había gran competencia entre familias, intentando construir cada una la más alta. Llegó un momento en que alcanzó la cifra de 72. 

Al igual que en Monterrigioni debemos dejar el coche a la entrada, también es una ciudad amurallada en la que no puede entrar ningún vehículo. El único punto negativo son sus calles repletas de gente, y más si vas en agosto como nosotros. Una vez dentro de sus murallas deja sentirte como en la edad media. 

Sin duda el lugar más bonito es la Piazza della Cisterna, rodeada de edificios de los siglos XIII y XIV. Tenemos más lugares interesantes como la Piazza del Duomo o la Torre Grossa a la que puedes subir y disfrutar de las increíbles vistas del lugar. Aunque al igual que cualquier ciudad toscana lo mejor es dejarte llevar.

Piazza della Cisterna

Aparte de lo conocido que es el pueblo hay otro lugar muy famoso, la Gelateria Dondoli que recibió dos años seguidos el premio al mejor helado del mundo. Lo probamos y estaba muy bueno, pero como en cualquier ciudad de Italia, hay que decir que tampoco probamos todos los sabores.

Este sería nuestra aventura de 4 días en la Toscana, esperamos haberte ayudado si también estás planeando una escapada, seguro que no te arrepentirás.

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