Estos fueron nuestros últimos días en las Islas. Como comenté en las anteriores entradas nos pasó de todo, incluso hasta meses más tarde. En este viaje aún no contaba con la cámara que llevo ahora a todas partes. Hicimos las fotos con el iPhone de Ljuby. Resulta que meses más tarde del viaje su móvil dejo de funcionar , al restaurar unos días atrás su icloud se borró todo lo antiguo, no nos dimos cuenta hasta que el iPhone murió más adelante de que sólo se encontraban las fotos del viaje en su móvil. Así que solo pude rescatar las que enviamos a familiares por WhatsApp. Nos quedamos sin fotos ni en agua ni en Tierra. Aún conservo el móvil por si algún día inventan algo que nos haga recuperar todo lo que había adentro. 

Por eso en esta entrada hay menos fotos, en esta parte solo recuperé unas poquitas, pondría alguna foto de alguna otra web por dar mejor información, pero no me gusta la idea de usar el trabajo de otros.

Día 5 Transporte Balicasag- Cebú – Puerto Princesa

Hoy había que sacrificar medio día para cambiar de isla. Dejar atrás Bohol y llegar a la isla de Palawan, la más turística (o eso creo) del país. Sus playas de arena blanca con aguas cristalinas o el río subterráneo hacen que sea un paraíso. Cuenta con casi 900 mil habitantes y su capital es Puerto Princesa, que es donde pasaremos la primera noche. 

Tenemos un viajecito algo largo desde Tagbilaran. Primero un barco que nos llevará a Cebú y más tarde un avión destino a Puerto Princesa. Si todo va bien llegaríamos a las 14 horas. Tocamos madera pensamos al salir.

Y todo fue bien, el viaje en barco, el avión a su hora, así que esta vez se cumplió el plan previsto. Recién aterrizados tomamos un tricicle para ir al hotel. Es una moto en la que le colocan un sidecar y pueden entrar hasta 6 personas. Para distancias cortas es ideal y nunca esta de más vivir una experiencia Filipina. Aunque el vehículo de transporte más famoso en Filipinas es el jeepney. Una imagen nacional, se basa en los jeep antiguos de las fuerzas armadas americanas, abandonados después de la Segunda Guerra Mundial. Son muy extravagantes, con mucho colorido y se usan para transporte público (también hay alguno privado). Aparte de su imagen lo que más me llamó la atención fue que para cuando quieres bajarte, tienes que dar dos golpes en el techo y el conductor se detiene.

Nos hospedamos en el Empire Suites Hostel. Dejamos los bártulos y descansamos un poco. Poco que comentar de esta ciudad, es pequeñita, fea y nos sirvió como punto de partida para la excursión del día siguiente al Río Subterráneo (Underground River). 

Por la tarde dimos una vuelta por la ciudad e hicimos una de las cosas que nos habían recomendado en Bohol. Probar el postre famoso filipino llamado Halo Halo. En una cadena tipo americana paramos y decidimos probar a ver si era tan bueno. Es un postre que a simple vista parece delicioso, lleva helado, gelatina, ¡garbanzos!, hielo raspado, arroz machacado, frutas y bueno, cada lugar le da su toque. Lo único que se salvaba algo era el helado, la gelatina insípida, las frutas no eran muy sabrosas y el hielo raspado pues… a nosotros no nos gustó. No sé si a la demás gente que ha ido a Filipinas les ha gustado.

Nos fuimos en el atardecer hacia su paseo marítimo y aquí había algo de ambiente, cenamos una hamburguesa en un puesto callejero (había un montón), vimos incrédulos a una familia entera de 4 personas subirse a una moto y caminamos hasta que cayó la noche.

Descubrimos allí mismo unos tenderetes en los que la gente hacía apuestas, había muchísimos y era divertido verlo, mucha gente y ambiente en un Las Vegas filipino. Ya que la ciudad no daba mucho de sí esto nos gustó al menos.

Yo aposté en algo que tampoco sabía muy bien como iba, lanzaban unos dados de colores (creo que eran 3) y apostabas que color salía, si salía el mismo doblabas y si salía 3 triplicabas. Mi apuesta 100 pesos filipinos al rojo (aquí hemos venido a jugar). Y salió el rojo, doble la cantidad jugada. Dijimos toma ya y cuando Ljuby me pregunta: ¿cuánto has ganado? calcule los 100 pesos en euros y le dije 1’70, los dos nos reímos, porque lo había celebrado como el gol de Iniesta en el mundial. Jugamos a dos o tres cosas más por ahí y ya nos fuimos de camino hasta el hotel. Aunque el día no había sido como los anteriores lo disfrutamos a nuestra manera.

Día 6 Underground River y camino a El Nido

Algo más divertido esta mañana. Ver el río subterráneo, o en inglés Underground River, como su propio nombre indica, es un río que atraviesa una cueva por la que serpentea en ella antes de desembocar al mar. Puede que sea la actividad estrella de las Filipinas, se concentra muchísima gente en este punto del país. Es normal, es considerada una de las 7 maravillas naturales del mundo.

Para ir allí hay que llegar a la ciudad de Sabang, aunque no hay muchos kilómetros se tarda más de 1h30’. Así que salimos pront y a las 7 de la mañana dejamos Puerto Princesa. Hay muchísima gente una vez que llegamos allí y hay que esperar bastante rato hasta que van llamando a los grupos.

Nuestro guía era la mar de simpático (Tony) y compartimos barco con gente de todas las nacionalidades. El barco zarpa y te introduce en la cueva, aquí ya el guía nos advirtió, no se os ocurra mirar arriba con la boca abierta. Estaba la cueva plagada de murciélagos y si no querías tragar algo de guano (así le llaman al excremento de este animal) mejor permanecer mirando al frente o a los lados. Preciosas estalagmitas, estalactitas y grandes cámaras hacen de este recorrido algo maravilloso para la vista humana. 

A la salida nos dirigimos a comer un buffet en el Sheridan Resort. Como he comentado sobre el viaje con la comida ninguna novedad, platos variados de muchos rincones del mundo. Nos quedamos en la playa con la que contaba El Resort para relajarnos un poco

Una vez llenado los estómagos y descansado en la playa, ponemos rumbo a El Nido, donde estaremos tres noches, será nuestro último destino. Unas 4 horas de furgoneta para llegar a El Nido Cove Resort, algo alejado de la ciudad pero con el tricicle íbamos y veníamos cómodamente. Contaba con su propia playa y tenía unas vistas privilegiadas. 

Eran ya las 19 horas y decidimos descansar para más tarde cenar y dar un paseo por la playa.

Día 7 Excursión Lagunas de El Nido con Snorkel y comida

Este día también será completo. Desayunamos pronto para recorrer las playas y lagunas escondidas. En una excursión variada y divertida. Sí, muchas veces comento que no somos muy de excursiones, pero esta es indispensable ya que hay que recorrer en barco muchos lugares.

Subiendo en el barco nos llama la atención que su nombre es Zaragoza, que casualidad. Al partir nos dan el material para poder hacer snorkel en cada lugar que desembarquemos. La primera parada es en la Seven Comando Beach. Una playa pequeña de 300 metros, en la que está a rebosar de gente, nosotros nos ponemos a hacer snorkel, ya que cada vez nos alucinaba más lo que había debajo del agua, y eso que la playa era bonita.

Más adelante seguiríamos el recorrido para detenernos en la Secret Lagoon. Viene su nombre porque para entrar hay que hacerlo mediante un túnel que hay en una roca. Es una laguna pequeñita, y mola mucho darse un pequeño baño ahí adentro. Una pequeña piscina natural. Tiene un punto malo y es que hay que hacer fila para entrar y salir por el túnel, así que de secreta tiene ya poco.

El destino más tarde sería la Isla Shimizu, donde nos daríamos otro baño mientras hacíamos snorkel, y en ese tiempo la gente del barco nos habilitaría la zona para comer. Así da gusto, subir a mesa puesta y comer con esas vistas es todo un lujazo. Por cositas como esta gusta tanto viajar.

Lagunas de El Nido Palawan
Excursión en las Lagunas, aún se nos marcan las gafas de Snorkel

Una vez cogido fuerzas nos dirigimos a los últimos dos destinos. El primero de ellos en la Small Lagoon, en la que las barcas no pueden pasar y nos dejan tiempo libre para ir a verla nadando (otra gente va en kayak) ya que no hay otra manera de cruzarla. El paisaje es muy bueno y el recorrido se hace cómodo nadando, pero hay que tener cuidado con los kayaks que van circulando y con las medusas, al entrar a curiosear una cueva que se dejaba ver a un lado, a Ljuby le picó una.

Y el segundo destino fue la espectacular Big Lagoon. Esos acantilados de piedra, selva o sus aguas verdosas cristalinas. Había sido todo muy bonito anteriormente, pero creo que la estrella de la excursión sin duda fue esta. Paisajes que creías que sólo los verías en la Tv.

Terminadas todas las visitas nos dejan en El Nido. No hay mucho que ver allí, solo tiendas y agencias de viajes. Nosotros aprovechamos en una de las agencias y antes de ir al hotel reservamos la excursión de mañana. 3 inmersiones de buceo con comida en el barco.

Un tricicle y de vuelta al hotel, hoy nos hemos ganado la cena y un merecido descanso.

Día 8 Buceo en El Nido

Jornada de buceo completa. Valoramos otras excursiones, pero viendo lo que hay en estos mares no podíamos dejar pasar la opción. Estamos muy lejos de este lugar y quién sabe lo que tardaremos en volver a ver estas aguas.

Hay muchísimos centros de buceo en esta zona, todos cuentan con muy buenas notas. Así que cualquiera que hubiéramos elegido habría sido buena elección. 

Es un lujo bucear aquí, no sólo por lo ya comentado de peces y aguas sino por lo bien que cuidan al buceador. Te montan el equipo, te lo limpian, nos prepararon la comida y no te dejaban hacer nada. Al final sabía hasta mal, pero su filosofía era de tú solamente preocúpate por disfrutar del buceo.

Realizamos 3 inmersiones, 2 por la mañana y otra por la tarde después de comer. Todo lo realizamos en el barco, solo pisamos El Nido para marchar y volver. 

Buceo El Nido
¿Qué le pasa a mi mano izquierda?

Las inmersiones fueron todas muy bien, excepto en la segunda que tuvimos que nadar un momento a contracorriente y me maree un poquito al acabar. 

La primera fue en Pagluban, la segunda en Twin Rocks y la tercera en Nat Nat. La cantidad de especies avistadas fueron muchas, peces murciélago, angelotes, meros, ballestas, peces payaso (Nemo), peces trompeta, peces cocodrilo, mantas y así podríamos seguir hasta mañana.

La comida estuvo muy bien, en el mismo barco y estuvimos conversando con más submarinistas de otros países, la mayoría europeos.

Después del desgaste del buceo ya en El Nido nos lo recorrimos de arriba a abajo aprovechando nuestra última noche. No había mucho que hacer, pero saber que quizás nunca vuelvas a este lugar hace que lo aproveches al máximo.

Día 9 Playa y vuelta a casa

Último día. Después de la sorpresa de ayer teníamos jornada maratoniana de viajes. No hubo tiempo que para jornada de playa y relax, caminando y dándonos unos baños. Lo que venía después iba a ser agotador.

Playas El Nido
Apurando las últimas horas

Vehículo que nos recoge en El Nido y son 4 horas de recorrido por la isla hasta Puerto Princesa. Durante más de 1 hora vemos el paisaje que merece mucho la pena, pero caemos rendidos y nos dormimos buen rato. No muy bien, ya que íbamos 8 personas más en la furgoneta y teníamos mini espacio. 4 horas en una lata de sardinas, menos mal que paramos a mitad de camino a comer algo y estirar las piernas.

Lo demás ya fue largo pero tranquilo, sin más sobresaltos. 3 vuelos seguidos desde Puerto Princesa a Manila, Manila a Dubai y Dubai a Madrid. Salimos un domingo por la tarde y llegamos al día siguiente sobre la misma hora, 24 horas más las 7 de cambio horario hacían un total de 31 horas desde que salimos de El Nido.

Ya en Madrid mientras esperábamos las maletas,  reservábamos el autobús hacia Zaragoza, otras 3 horas y media más de propina para llegar a final de la de tarde. Total 35 horas de paseo.

Fueron 9 jornadas más el día de llegada agotadores, pero sin duda mereció mucho la pena. Recomiendo visitar las Filipinas, pero con un plan más relajado y sin tanto sobresalto seguro que lo hubiéramos disfrutado más si cabe. 

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